HARDWARE (Madeira de Fusta, 2019)

Vio un pozo desde la ventana del tren en Portugal. Estaba construido con ladrillos y tenía un aspecto muy distinto a como imaginamos normalmente un pozo: antiguo, de piedra. El agua del pozo esconde vestigios y recuerdos. Se suelen echar objetos al fondo para tener buena suerte. Los objetos desaparecen y se escucha un sonido lejano cuando se sumergen en el agua. Para honrar a la naturaleza los pozos curativos se visten con flores y telas. El cambio climático hará que los pozos simbolicen riqueza y poder.

Se escucha la música desde cuatro pantalones de chándal que yacen en el suelo. Como el hábito de un monje, el chándal es el mejor atuendo para realizar cualquier labor. Los cuatro están rellenos de hojas de distintas plantas: olivo, carballo, fento y lourerio. Las hojas aluden a la tierra, una tierra mítica, ahora ya irremediablemente conquistada, invadida, modificada. Algunas de estas hojas tienen una simbología particular en las culturas de las que son autóctonas y en las que las han adoptado como propias. Pero para nosotras cada una de estas hojas tiene además un simbolismo construido en base a nuestra propia experiencia. Profundamente arraigado, enredado a nuestra subjetividad.

Hay una bandera con un cuadrado verde croma en medio. Representa el infinito. No es el infinito, es un infinito, abstraído de su materialidad original, convertido en símbolo. Una bandera que representa cualquier lugar a la vez. Hay un rito pagano que consiste en poner un lienzo blanco en la ventana para que sea tocado por el fuego inspirador de los dioses.

Fue a andar con su madre por el río y vieron pasar dos garzas blancas. A su padre le gustaban mucho. Jamás habían visto dos garzas como esas en el río. Un día pintó en un lienzo el río y el resto de cosas que veía desde su ventana en Vigo. En la nube de la parte superior derecha del cuadro rascó un ángel con las uñas.

Los pájaros y los ángeles son símbolos de comunicación, son mensajeros que llevan y traen. Imaginamos los ángeles con alas, aunque en las representaciones cristianas más antiguas no las llevaban, para diferenciarlos de algunas deidades paganas romanas. Las más importantes de todas las criaturas son las aladas.

Un dibujo que fue dibujado por su hermana, pintado por su sobrina, cosido por su madre en la camisa vieja de su padre. Está expuesta como una reliquia y, como el pozo, esconde vestigios y recuerdos.

Una castaña es dividida en dos mitades. Una de las dos mitades es dividida de nuevo y da lugar a dos nuevas porciones más pequeñas. Una de esas pequeñas porciones es dividida de nuevo. Cada vez tenemos una porción de castaña más pequeña y pese a eso, nos quedan todavía muchas porciones a dividir. Su vuelve a partir el último trozo generando dos más. El nuevo trozo es muy pequeño, pero aun lo podemos dividir y obtener dos trozos más. Tenemos ya un montón de trozos y dividimos el más pequeño.

Al intentar hacer ctrl + z he pulsado alt + z y he escrito: Ω

La mística y la espiritualidad parecen haberse desplazado. Casi no hay rastro de ellas en la religión. En cambio, las vemos muy a menudo. Muchas personas tienen experiencias personales místicas o espirituales que no pueden explicar con propias palabras o procesos. Es difícil representarlas sin un lenguaje propio. Y sin embargo, todavía hay mucho de espiritualidad y de mística en la cultura popular, en las cartas magic, en los memes, en el Dark Souls. Lo que queda de esa religiosidad ya es solo mística y espiritualidad, representada ahora con remezclas de mezclas de repertorios, con materiales y símbolos. Con lenguajes nuevos, con materiales propios.

 

Hardware de Da Rocha. Comisariada con Noela Covelo. Diseño gráfico Edu Martínez Piracés.

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